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El púgil estadounidense Floyd Mayweather Jr. afirmó el jueves que no rechaza pelear contra el filipino Manny Pacquiao y de efectuarse el combate le propinaría una paliza en el cuadrilátero.
"No sólo deseo luchar contra Manny Pacquiao, quiero también azotar su trasero", dijo Mayweather en un comunicado, en respuesta a las declaraciones de Bob Arum, representante del asiático.
Horas antes Arum indicó que los planes para la mega pelea entre ambos boxeadores el 13 de marzo se habían esfumado al no llegar a un acuerdo en el sobre los chequeos antidoping, el punto irreconciliable de ambos lados. "Lo llevo diciendo durante varios años: es un cobarde que no quiere pelear contra nadie que le pueda ganar", dijo Arum. "Le rehuyó a la revancha con Oscar (De La Hoya), que le hubiese significado una fortuna, porque De La Hoya le hizo una pelea reñida en su primer combate".
Algunos analistas consideran que tanto Pacquiao como Mayweather podrían embolsarse 40 millones de dólares en el combate previsto en la división de peso Welter. También se estiman unos ingresos televisivos en torno a los 200 millones de dólares en concepto de PPV.
"A lo largo de todo este proceso, he mantenido la paciencia, pero en este momento estoy muy disgustado ya que Pacquiao y sus representantes intentan echarme la culpa porque la pelea no se efectuará, cuando realmente la culpa es de ellos", argumentó Mayweather.
Mayweather y su grupo pidieron que se hicieran controles sorpresivos de sangre y orina antes y después de la pelea, como exige la Agencia Antidopaje de Estados Unidos. Pacquiao aceptó que los controles de sangre se efectuaran antes y después de la pelea, pero no en período de 30 días previos al combate.
En la controversia ambas partes aceptaron la mediación del ex juez federal Daniel Weinstein, quien tras dos días de conversaciones a puerta cerrada no pudo conciliar los intereses y dio por concluida las negociaciones.
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Comentarios
saludos
No inventeis