| Tanto monta, monta tanto... |
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| Escrito por Óscar Zardaín |
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Hace escasos meses pudimos ver en “El Intermedio”, el programa de La Sexta presentado por el Gran Wyoming, como el diario El País quedaba a la altura del betún al aceptar, previo pago, el anunciar una ficticia velada de boxeo. El Libro de Estilo (de alguna manera habrá que llamarlo) del citado medio de prensa especifica claramente que "el periódico no publica informaciones sobre competición boxística, salvo las que den cuenta de accidentes sufridos por los púgiles o reflejen el sórdido mundo de esta actividad". Desconozco si el famoso cómico-presentador es aficionado al noble arte o si tenia especial interés en fastidiar a tan democrático y progresista periódico, pero lo que parece claro es que Wyoming y boxeo están misteriosamente unidos. Ríos de tinta y horas de debate han recorrido los distintos medios informativos en los últimos días haciéndose eco de la agresión sufrida por el periodista de Telemadrid Herman Tertsch. Según parece (tampoco me había preocupado mucho la noticia hasta el momento) tanto el propio Tertsch como gente cercana a su entorno (Esperanza Aguirre a la cabeza) habían culpado a un montaje cómico emitido en el programa de La Sexta, y en el que el presentador del canal autonómico no salía muy bien parado, de ser el incitador de la referida agresión. Entresijos políticos a parte, no había prestado mas atención de la estrictamente necesaria hacía este hecho hasta que, navegando por la edición digital de El Mundo, pude leer un inquietante titular: “El agresor de Tertsch, aficionado al boxeo y a las broncas con famosos”. Y entonces fue cuando caí en la cuenta. ¿Cómo podía haber sido tan imbécil? No recordaba que ser seguidor de las dieciséis cuerdas, en España, es algo poco menos que delictivo. Un agravante, diría yo. Así que ya sabéis, si algún día tenéis un problema en un bar, o una discusión de tráfico, o simplemente tropezáis con alguien, corred a casa y esconded vuestros pósters de Muhammad Ali, porque si se entera alguno de los redactores de cualquiera de los dos periódicos mas leídos de nuestro país podéis daros por jodidos. El que avisa no es traidor, luego no vengáis con aquello de “yo no sabía nada” o “eso cuando ha salido”. No tengo idea alguna de cual habrá sido el titular de El País porque hace tiempo que procuro no visitar su web ni mucho menos gastarme un misero euro en él, pero teniendo en cuenta lo citado anteriormente, no me cabe duda de que usarán tan revelador dato de la manera que mejor les convenga. Y a todo esto, hay algo que me tiene en ascuas, el supuesto agresor de Herman Tertsch, ¿será aficionado a leer El Mundo o se decantará por El País?
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